imagen destacada del blog con una chica aplicando técnicas de estudio para memorizar más rápido

La memorización es una parte fundamental cuando te enfrentas a tus estudios superiores. Lógicamente, la exigencia educativa es mayor y, por ende, el desempeño debe multiplicarse respecto al bachillerato.

Para ofrecer la mejor versión de ti en el día a día universitario, en este artículo traemos una serie de técnicas de estudio para memorizar más rápido que pueden salvarte en cualquier momento y mejorar tu rendimiento de inmediato. ¿Quieres conocerlas? Entonces, comencemos.

La memoria, nuestra aliada

La memoria juega un papel determinante en tu rutina diaria. ¿Cómo lo hace? Además de los procesos químicos que no queremos abordar, en el proceso de memorización juegan un papel clave tres fases:

  • Fase de codificación: la memoria recibe la información que se da en ese momento y la procesa o codifica por medio de olores, sensaciones, sonidos, imágenes, etc.
  • Fase de almacenamiento: la información codificada se almacena en el cerebro, concretamente en distintas áreas de este, las cuales se conectan entre sí por las neuronas.
  • Fase de recuperación: recupera los datos o recuerdos que queremos o buscamos en la memoria.

Técnicas de memorización

Dicho esto, hablaremos de cinco técnicas de memorización que pueden marcar un antes y un después en tu aprendizaje y, sobre todo, proceso de estudio.

Recuerda, que no hay mejores y ni peores técnicas. Todo irá en función de tu capacidad de retención y el tipo de contenido que quieras memorizar, entre otros aspectos.

Mnemotécnicas

Las técnicas mnemotécnicas permiten memorizar con la asociación informativa, es decir, conectando la información que necesitamos recordar con ciertos conceptos, como una fotografía, una frase concreta, la letra de una canción, un ritmo, acronimia, etc. Este método es ideal cuando quieres grabarte en la cabeza cosas que debes o deseas recordar a largo plazo.

Si te suena a chino, te ayudamos: las canciones para aprenderse las tablas de multiplicar de pequeño. ¿Te acuerdas? Se utiliza, precisamente, esta técnica. Otra manera de sacar mucho partido a este método es asociando conceptos con palabras. Por ejemplo, si quieres aprenderte una lista de reyes que comiencen por Pelayo, Favila y Aurelio, puedes inventarte una frase: “En un PFA, encontré una lista de reyes”. PFA corresponde a las primeras letras de estos tres monarcas.

Lo importante de este tipo de técnica es encontrar la manera de asociar palabras y conceptos, y que esta manera sea la ideal para ti. Para lograr mayor éxito en ese propósito, te aconsejamos:

  • Dotar a los conceptos de acciones para relacionarlos mejor. Dejar de observar datos como algo pasivo o inerte, hará que su incorporación a la técnica sea más sencilla.
  • Las asociaciones raras son mejores. Al cerebro le divierte encontrar cosas raras y, posiblemente, las memorice mejor.
  • Si hay conceptos intangibles por memorizar, asócialos con algo que te resulte familiar.
  • Tienes que dedicar un tiempo a practicar esta técnica. La práctica hace al maestro.

Repasos espaciados

Se trata de un método muy efectivo para lograr el objetivo que nos estamos proponiendo. Consiste en realizar repasos en diferentes ocasiones, pero dejando un tiempo entre uno y otro. Esto hace que mejoremos la capacidad de memorización en cada ocasión.

La clave de este tipo de técnica está en recordar conceptos estudiados poco antes y volver a aprenderte aquellos que olvidaste por completo. En la mayoría de las ocasiones, en un segundo repaso, suelen aparecer muchos conceptos estudiados una primera vez en nuestra mente. Los que ya se olvidaron no están del todo perdidos y se rescatan fácilmente. ¿Por qué sucede esto? Porque el cerebro asimila nuevamente el concepto y busca hasta lo más profundo para obtenerlo nuevamente.

Contar historias

Este tipo de memorización consiste en crear un relato o historia inventada con el objetivo de convertir una información o dato en un recuerdo a largo plazo. Una historia es fácil de recordar, más que un temario. Esta manera de tratar de memorizar es más efectiva para procesar la información, tanto la de corto como largo plazo.

Una historia crea en nuestro cerebro una especie de alerta. Escuchamos y empatizamos con el interlocutor, sobre todo cuando nos genera una emoción. Esto hace que recordemos sin problema. Si los datos de esta historia son contados en una clase o los leemos como parte de una lección sin este formato, posiblemente no los recordaremos igual. La ventaja de este método es que puede ser alguien quien cuente la historia o, por el contrario, tú la crees de la nada.

Mapas mentales

Para poner en práctica este concepto, debes crear un entramado de ramificaciones y asociaciones informativas que, juntas, explicarán el concepto principal que quieres estudiar. Es decir, que lo primero que debes tener claro es el concepto o idea central.

De ahí, crearías ramas con información que se complementarían para llegar a la explicación y entendimiento de ese punto central. A las ramas creadas se pueden añadir otras para crear una red de datos completa que fortalezcan el entendimiento y, sobre todo, la memorización.

Conforme realices el mapa, esta última irá haciéndose más sólida. Al finalizar, la imagen y el recuerdo estarán muy claros en la mente, su localización y los datos generales.

Imagen de ejemplo sobre mapas mentales, una técnica de estudio para memorizar

La técnica de Loci

Esta técnica, también llamada Palacio de la memoria, es la más antigua. Se basa en memorizar conceptos asociándolos con el espacio; es decir, que los conceptos se deben relacionar con un palacio con sus pasillos, habitaciones y demás estancias. Decora ese palacio mental como quieras, conviértelo en el lugar que desearías. Cuando lo hagas, pon la información que tienes que recordar en las habitaciones.

Al finalizar ese proyecto de arquitectura, interiorismo e información mental, recorre la casa entera y revisa cada concepto asociado. Puedes agrandar tu palacio o, si vas a estudiar otra asignatura, crear un palacio nuevo. ¿Te animas?

Las técnicas de estudio para memorizar son esenciales para el buen estudiante. Desarrollar la capacidad cognitiva es clave para obtener buenos resultados en la universidad. Ahora bien, la elección del método ideal dependerá de tus necesidades y facilidad de aprendizaje. ¿Cuál te ha gustado más?

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